Filosofía a Marzo

Bueno, en realidad ni siquiera sé por donde empezar… Han pasado pocas cosas para todo el mundo pero muchas para mi cabeza.

De acuerdo a mi cronograma autoimpuesto debería estar posteando algún contenido referido a la seguridad informática… Pero el estar de vacaciones una semana me ha puesto algunas cositas en perspectiva (Ojo, que igual si llego va post de informática).

Por un lado me doy cuenta que la vida no es un plan programado sino algo mucho más complejo donde el destino como definición misma no existe, sino que existen un montón de casualidades y causalidades que siempre llevan a resultados más o menos esperados.

Ahora, si me siento un rato y reflexiono me avivo que varias de las cosas que pasan se veían venir y son sólo el resultado de decisiones tomadas por uno mismo y por otros; de las cuales, se tenga el control o no de ellas, acomodan mi realidad a lo que es hoy.

Porque cuando uno habla de la realidad habla de “su” realidad, la que uno arma de acuerdo a lo que percibe, piensa, imagina y cree; mi realidad no es la misma que tu realidad. Y lo que es peor, mi yo no es el yo que vos tenés de mí en tu cabeza (en tu realidad). Así que encima de tener que lidiar conmigo, el mundo tiene que lidiar con  cada una de las representaciones de mi yo de cada una de las personas que alguna vez me ha visto.

Ahí, mi ego se ve por un lado inflado, ya que pienso que cada uno tiene una imagen mental mía, pero comprometido, ya que seguramente ninguna de ellas sea cercana a mi propia imagen. Y es mi ego el que me dice que en realidad la única imagen verdadera es la que tengo yo, la de mi realidad… Aunque en el fondo sé, que, quizás, se puede dar la posibilidad, que tal vez, que todo puede llegar a  indicar, que la creación de uno sea a través de los ojos de los otros.

Ni hablar del hecho que mi cavilamiento (que palabra!) muestra que cada uno de los demás existe en mi realidad, o sea que vos en mi realidad no sos vos, sino que sos la imagen de vos que yo tengo representada en mi mente. Dicho de otra forma,  vos existís porque yo te he creado (a tu imagen en mi raciocinio). Con lo que concluyo que el mundo no tiene alrededor de 7.000 billones de personas, sino sólo las que las hadas de las dendritas han escrito con mis sinapsis, que con la mala memoria que tengo, estaremos hablando de 7.000 a secas con suerte.

Esta dicotomía pasa inclusive hablando con mi mujer, según ella, su imagen es creación de las imágenes de los otros, o sea, ella es ella viviendo a través de los ojos de los demás; mientras que yo vivo y creo a los demás a través de mi visión.

Rebuscado, no?

A que va este momento filosófico? A nada en particular, es una forma de catarsis sobre lo dejado luego de una semana de algunas incertidumbres y otras tantas certezas. Semana donde vi aparecer y desaparecer gente, donde las imágenes mentales de algunos se afianzaron y de otros se diluyeron. Y donde entiendo que por más que yo tenga mi realidad, eso no significa que tenga la verdad, ni que sea dueño de ella.

Una de las cosas que pasó fue sólo una pregunta, derivada de una charla, y la misma era: “a que época de tu vida te gustaría volver si pudieras“; y me dí cuenta que no quiero volver a ninguna, que estoy bien donde estoy y como soy; y que cada paso tomado, acertado o no moldeó lo que pienso que soy hoy…

También entendí que hay personas que por más que uno intente retener en su vida, estas se alejan, especialmente cuando se salen de los grupos donde históricamente estábamos todos.

Y me reconcilié con varios fantasmas míos particulares, no con todos, sólo con algunos, a los demás los iré bajando de a uno a través del tiempo (y estoy en pleno uso de mis facultades para conferir que serán reemplazados por otros seguramente).

Al final, los espero plantado y transparente, a vos, y a todas las imágenes de vos que existan.

Kant… Sos un poroto!!

 

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