Día de Libro: “Estación Once” de Emily St. John Mandel

¡Qué fiaca! Lindo para estar sentadito en el sillón, con los chicos jugando alrededor, unos mates, mi compañera de toda la vida navegando por los mares de la educación enmarcada por sus anteojos chispeados de rosa, ruido de fondo que acompaña la lectura de algún buen libro.

Así, en una tarde lluviosa di la vuelta a la tapa de este (bueno, la tapa no, seleccioné el libro desde la biblioteca virtual del kindle 😋), y poco a poco se fue difuminando el cuadro de la realidad con las pinceladas brillantes de este relato post-apocalíptico.

No les voy a mentir que dos cosas me arrastraron hasta aquí, la primera fue que este título es el ganador del premio Nebula del año 2015 y la segunda es esta frase de George R.R. Martin, autor de “Juego de tronos”:

“La mejor novela que leí en 2014. Un libro que recordaré durante mucho tiempo y que volveré a leer”

 

Sinopsis

Un inesperado virus mortal acaba con la humanidad tal y como la conocemos: ya no quedan trenes que unan los lugares, ni internet que nos permita conocer el mundo, ni siquiera ciudades en las que vivir, solo quedan asentamientos hostiles al visitante ocasional. En este desolador panorama un pequeño grupo de actores y músicos tienen una iniciativa sorprendente: crear la Sinfonía Viajera, con el fin de mantener vivo un resquicio de humanidad.

Pero en este libro nada es fácil y pronto este rescoldo de civilización también se verá amenazado por un violento profeta. Esta novela va más allá de su argumento y escritura, originales y ambiciosos: nos sumerge en un mundo distinto y nos obliga a reflexionar sobre el presente, sobre lo que tenemos y qué valor le damos. En definitiva, un homenaje inteligente y sobrio a los pequeños placeres de la vida. Un libro difícil de dejar y, más aún, de olvidar.

 

Mi Lectura

El libro en sí es bastante bueno, fácil de leer y que te lleva por diferentes tiempos sin confundirlos, pero para mí se queda ahí, se queda corto. Existen demasiados problemas que con una mirada un poco más amplia no lo eran tanto.

Quizás por la forma de resolución de estos es que a George Martin le gusta, a mi en particular me dejaron con sabor a que le faltaba algo más, a que me dejaba conflictos que deberían ser atendidos. Y no estoy hablando acerca del hecho de los “finales abiertos”, que muchas veces se saben utilizar en este tipo de novelas (como en las Sagas de Ender, de Orson Scott), sino a que efectivamente quedan cabos sueltos.

Igual, es un libro muy sólido, que peca de hablar más de la humanidad que del apocalipsis, que plantea sensaciones contradictorias y esa pérdida de límites entre lo malo y lo bueno.


Digamos, que mi puntaje es 4/5.

 

 

 

 

Dejá un comentario