Ponete el Mario – El Family Game

Cuando uno habla de videojuegos en nuestro país (Argentina), ya sea con expertos de la industria así como con amigos gamers, o incluso con familiares que no tienen demasiada idea de lo que están hablando pero que almacenan algún que otro recuerdo videojueguil, siempre aparece el nombre de una consola que para muchos en el resto del mundo, ni siquiera existió: El Family Game.

Excepto para estos familiares y buena (¿?) gente, quienes creen que todos son “jueguitos” aunque intuyen que algo de distinto debe tener “El Family, “La Sega”, y “La Play”, el resto sabemos que “El Family” es esa consolita de 8 bits que tan felices nos hace desde que éramos chicos y que, en el mundillo gamer nacional, sobre todo en cuanto a retrogaming o coleccionismo gamer se refiere, tiene leales y apasionados defensores como puristas detractores por igual. Algo curioso en todo este asunto es que el Family Game, siendo una consola pirata y de pasada generación, suele venderse a precios relativamente altos o desconsiderados, y los cuales la mayoría de las veces están demasiado… justificados.



Lo cierto es que es una máquina que llevamos en el corazón. En mi caso fue un regalo de mis padres y venía originalmente con el Mario Bros (NO el Super Mario Bros); y originó incontables madrugones de sábados yendo a alquilar cartuchos a Videocenter, cuando el alquiler por el fin de semana salía dos pesos. Fue vendida para poder adquirir una de las primeras Megadrives, pero su recuerdo quedó conmigo y la nostalgia se fue creando desde entonces.

Cómo dijimos antes, Family Game es una consola pirata, made in china, clonada del sistema de entretenimiento hogareño que la marca japonesa Nintendo lanzó al mercado en el año 1983 bajo el nombre de “Family Computer”, internacionalmente conocida como Famicom. Si, los chinos casi clonaron hasta el nombre de la original. ¿Genios o ladris? No importa.


La original, miren el detalle de la publicidad casi igual a la de la pirata que encabeza el post, pero con el jostick 2 con micrófono

La cosa es que la Famicom hizo historia. Llegó para salvar la, de aquél entonces, industria de los videojuegos que estaba sufriendo la primera gran crisis casi hasta el punto de desaparecer por completo con consolas, juegos, cartuchos, los estrafalarios accesorios del momento y los sueños lúdicos todavía no alcanzados de los que ya por entonces le íbamos encontrando el gustito a esto de jugar videojuegos.

Famicom triunfó en Japón y dos años después llegó a occidente en una versión bastante distinta, sobre todo en el diseño externo, que se bautizó como NES (Nintendo Entertaiment System) y paralelamente, debido a su éxito, se fue expandiendo hacia Europa y Australia entre 1985 y 1987…



…La historia tanto de la Famicom japonesa como la de NES americana es realmente amplia y variopinta e incluye anécdotas bastante irreales como algún punga de la época que asaltó un supermercado armado con la Zapper (la pistola de luz diseñada para la consola), prototipos de distintos controles inalámbricos (algo así como los tatarabuelos del Wii Motion) y hasta incluso un verdadero robotito (llamado R.O.B) programado por Nintendo para combatir la soledad del infante de aquellos locos años.

Pero bueno, volvamos al Family.

La razón de la existencia del Family Game fue “hacer plata” de manera rápida y simple, para cubrir un -relativo- nuevo mercado de entretenimiento audiovisual que estaba explotando. La piratería China ya venía vendiendo el prototipo barato de la consola ponja desde algún tiempo anterior en otros países tercermundistas. Por lo que el Family Game chino (que fue el primero de los clones de Famicom que se crearon) llegaba a América del Sur, principalmente a Argentina, Uruguay y Chile, a principio de los años 90. Y automáticamente se transformó en furor debido a su bajo costo y al gran catálogo de juegos que incluía.



Los chinos realmente habían copiado todas (o la mayoría) de las propiedades de la consola original japonesa abaratando muchísimo los costos de producción en su prototipo pirata, el cual además traía consigo juegos, muchos juegos…50, 100, 500 ¡en un solo cartucho! (Afortunadamente algunos de esos cartuchitos de compilados también traían verdaderas joyas como el Contra, el Super Mario Bros o algunas de las entregas del Adventure Island). Por ende, el Family Game, se convirtió en el juguete de moda que todo niño quería tener en su casa. Cómo alternativa, estrategia comercial, y (por efecto) número de ventas, fue insuperable.

Algo de lo más “trucho” del asunto es que si bien resultaba una consola accesible (o al menos mucho más barata que la NES americana o una Master System de Sega, que casi no se conseguía en el mercado nacional) nos entregaba muchas y geniales horas de aventuras frente al televisor.



Justamente por abaratar costos las primeras conversiones del Famicom a los distintos Family Games existentes perdieron varios elementos y características que poseía la consola original de Nintendo.

La más llamativa de estas características fue por ejemplo la de los joysticks.

Los joystick 1 y 2 de la consola de Nintendo eran diferentes entre sí. El joystick 1 era el joystick que más o menos todos conocemos, con los botones B, A y los botones de Select y Start, mientras que el segundo joystick en lugar de estos dos últimos botones incluía un sistema de sonido propio con un micrófono con control de volumen manual que se utilizó en algunos juegos como el primer “The Legend of Zelda” en donde se podía matar a algunos enemigos soplando o emitiendo voces directamente sobre el mic.



La versión Family Game perdió esta característica y duplicó los botones del primer mando en el segundo. Incluso en algunos Family podían verse joysticks con los botones “Turbo” o joysticks que se podían desconectar de la consola.

Otra característica era el ejector de cartuchos. El cual en algunos Familys desapareció por completo y en otros, debido al diseño, se transformó en un “botón” realmente diferente al del diseño original de Famicom.

Durante algún tiempo se llegó a pensar que algunas de estas consolas piratas eran un verdadero invento local debido a que hubo empresas argentinas que tenían licencia para vender legalmente estas máquinas y también para tunearlas, re-adaptarlas, pegarles una calco con la marca dándole una nueva identidad y subiéndole el precio frente a las de marca china.


Existe un juego de cartas del juego family …

Tal es así que llegamos a encontrar dos tipos de Family Game: los de marcas Argentinas (caras pero con garantía del distribuidor y el boludo orgullo nacional que nos ha caracterizado siempre) y las de marcas desconocidas que básicamente eran las que venían de china con manuales en inglés o en mandarín y que salían un tanto más baratas ya que no incluían garantía.

También hubo algunas empresas como Electrolab que comercializaban su propios modelos de Family Game, los cuales varían bastante entre sí (siempre hablando del aspecto externo ya que por dentro todos eran iguales).

Electrolab tuvo dos modelos bastante conocidos en su momento por ser bastante más llamativos que el resto de modelos de Familys que andaban dando vuelta. Uno de estos modelos era el famoso Electrolab ovalado que mantenía el rojo y blanco original de Famicom pero que presentaba botones de encendido y reseteado redondos y joysticks con botones turbo en forma de perillas. El otro modelo fue el Electrolab Endingman, de color negro, que obviamente destacaba por su color y por sus botones redondos azules.



Una curiosidad que pude encontrar sobre Electrolab (mientras escribía esta nota) es la de los logos que acompañaban las cajas de sus consolas. En algunos de los logos se lo ve a Mario vestido con un traje a rayas blancas y rojas, un gorro con pinta de boina. Lentes redondos (que le da un aspecto refinado al fontanero) llevando en su mano izquierda un hongo. Mientras que otro de los logos de estas cajas lleva a un Mario con las mismas gafas redondas pero vestido de golfista, con una boina directamente marrón, en su mano izquierda lleva un palo de golf y a su mano derecha le han añadido un extraño pajarraco de color rosa. Sin duda una extraña curiosidad que vale la pena mencionar.

Y si de logos hablamos también podemos mencionar al de la marca Froggy Family Game, quienes directamente agarraron un sapo verde y lo vistieron con el mameluco de Mario aunque eso sí, le marcaron una gran “F” en el pecho de su chomba. Al pobre sapo además lo sentaron arriba de un arcoíris y lo mandaron a volar por el espacio.

Pero esta no es la hazaña más grosa de los de Froggy, si no que el premio se lo lleva su diseñador gráfico, que con una maestría en el Photoshop 1.0 agarraba la imagen de caja de la NES original y le “copypasteaba” la imagen de un Family Game, que ni siquiera era marca Froggy. Genialidades de la época.



Para finalizar, vamos a decir que las variantes de consolas Family Game que hubo y que todavía pueden encontrarse en sitios de venta de usados en internet o en algunas tiendas de electrónica de barrio, fueron realmente muchas. Teniendo en cuenta además que la llegada de consolas originales de generaciones siguientes. Sega con su Genesis / Megadrive (que también tuvo sus clones como el “Songa” o el “Senga”) y Sony con Playstation hicieron que los diseños del Family Game vayan evolucionando (¿?) a “cachivaches” espantosos como el caso de la “Polystation” (o “la Playstation para pobres” ) , un Family Game que emulaba el diseño de la primera Playstation. Y que detallaremos en otros posts.


clones, clones, clones

De todas formas, cómo anunciábamos más arriba, el Family Game ya es un objeto de culto, de deseo.

Si bien es el hecho de que sea una consola pirata la ubica en un lugar oscuro, sobre todo si se la compara con otras consolas de colección de la época como puede ser la misma Famicom, la NES o cualquier otra consola de marca original. La verdad, al menos por estos lares, es que el Family Game es uno de los principales protagonistas en la historia de nuestro más preciado vicio: Los videojuegos.

 

Dejá un comentario