El Gusanito: EarthWorm Jim

GamePro, versión para latinoamérica. En esa revista vi por primera vez las imagenes de lo que era un juego pronto a salir para la MegaDrive. El juego de una lombriz. Y no era la lombriz del jueguito del nokia 1100.

Gran sorpresa la mía que prácticamente al mismo tiempo de llegada de la revista a Necochea, que apareció en el videoclub de Daniel  este juego, con sus impresionantes 64 direcciones de disparos, su mecánica de saltos en plataformas coordinados con balanceos, y con un humor, ambientación y gráficos extraordinarios para mi mente pre adolescente.

La historia como siempre es la de la princesa, el caballero blanco,  el caballero negro y la reina malvada.

Earthworm Jim era solo una lombriz ordinaria participando en actividades normales de lombrices, como comer tierra, gatear y huir de aves hambrientas, hasta que un día el destino debería sonreírle y su vida cambió para siempre. Un temible cazarrecompensas llamado Psy-Crow estaba en camino de entregar el “ultra-high-tech-indestructible-super-space-cyber-suit” (un traje espacial muy semejante al que usaría Buzz LightYear) a la Reina Slug-for-a-Butt, pero chocó a otra nave espacial y perdió el traje… El cual cayó a tierra, aterrizando en una granja en algún lugar del sur de los Estados Unidos. Mientras huía de una bandada de cuervos hambrientos, Jim se refugió en el misterioso traje. Las poderosas partículas atómicas del traje afectaron su carne y lo hicieron crecer y evolucionar a un ritmo fantástico. Al descubrir sus poderes recién otorgados por el traje, escucha a Psy-Crow hablando con la reina Slug-For-A-Butt, y se interesa en conocer a la hermana gemela de la reina, la princesa What’s-Her-Name (la chica bonita en todo esto).

Con esa premisa empieza el juego, que mezcla niveles de plataformero horizontal con otros de desplazamiento vertical, y alguno de habilidad pura. Unos gráficos muy logrados para la época y música que no sólo es pegadiza, sino que lleva al juego en buen ritmo, y hasta llega a sonar el Ataque de las Valkirias en el tercer nivel.

Para poder realizar nuestra misión tendremos un arma con munición contada y distintos tipos de balas que podremos recoger, y la posibilidad de usar nuestro cuerpo (ergo, la lombriz) como látigo y paracaídas. 

Los personajes son variopintos, incluyendo además de los principales a un cachorro que se vuelve loco, un profesor con cabeza de mono (literal), hasta un gato malvado y muchas, muchas vacas. Todo salpicado de un humor irreverente muy de la época, mezclando cosas de Beavis and Butthead, Disney, Sega, Nintendo y hasta juegos onda Jugate conmigo.

El juego nos exigía muy buena coordinación, y algo de paciencia, porque los niveles no eran cortos y no eran fáciles; pero se hacía super divertido jugarlos. Luego saldría una segunda parte, una serie animada y hasta una tercera entrega en 3d que realmente fue una porquería… Dejando el juego en el olvido, en la memoria de los retrogamers.

Haciendo click en el gif pueden ir a jugar la versión especial de Mega CD.

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