Cero, cardinal que expresa cantidad nula, pero además tiene una acepción que en la cual dice que ser un cero a la izquierda es ser no tenido en cuenta o valorado.
Y eso es lo que está pasando con la campaña política de las PASO. No solamente cada vez más somos un cero a la izquierda para los políticos, sino que además CERO es el número de proyectos reales que han presentado.
Que no se malentienda, no estoy diciendo que no hayan presentado propuestas. Sino que se han quedado en eso, en propuestas; ninguna de las campañas ergo ninguno de los candidatos presentan un plan de trabajo sensato.
Así, muchos de los candidatos dicen: “vamos a bajar la inflación”, pero ninguno dice cómo lo va a hacer, otros dicen: “saquemos el iva a los productos básicos”, pero nunca presentan como vana compensar a la cadena por la pérdida de ese impuesto; y así sucesivamente.

En general, el político X, dice que va a hacer D; pero nunca dice como va a realizar los pasos A, B y C que son necesarios para hacer D; y menos aún, como van a manejar las consecuencias E, F y G que se dan por modificar D…
En el discurso está todo muy bonito, pero ya hemos llegado al límite que cuando se le pregunta a un político directamente como van a hacer tal cosa que proponen, después de dar muchas vueltas sin decir nada, terminan culpando al gobierno de turno, al anterior, al Papa y hasta a Mazinger Z; pero ninguno, NINGUNO dice:”esto se va a hacer de esta manera con todo este proyecto para trabajar”.
Ya nos infravaloran pensando que creemos en hadas mágicas y pases de prestidigitación; que pensamos que realmente asumiendo tal o cual persona automáticamente todo va a cambiar. Vamos, que no somos tan boludos como para pensar que si en 70 años NO se pudo mejorar al país y que seguimos en declive, se hará finalmente en menos de una semana …
La inseguridad no se arregla ni poniendo más policías, ni con más cámaras, ni informatizando las sedes policiales; la inflación no se baja cerrando las fronteras, poniendo cepo al dolar, sacándole el cepo al dolar o permitiendo la importación indiscriminada; la pobreza no se arregla con más planes sociales ni con más empleo mentiroso público; la educación no se mejora sólo con mejores salarios, o con mejores escuelas, o con mejores maestros, o con mejor curricula; el país no se mejora con hablar de cómo mejorarlo.
Nos toman de boludos porque piensan que no nos damos cuenta que no dan proyectos en serio porque saben que NO los van a cumplir, porque un proyecto, un plan, una propuesta significa que hay que trabajar en serio, y de serios no tienen ni el apellido.

Tengo 36 años al momento de escribir esto y no he visto a ninguno de todos los integrantes de la clase política trabajar de alguna manera por el pueblo. Siempre trabajan para ellos y su círculo cercano; mientras el laburante sigue alimentando el sistema para que ellos puedan sobrevivir.
Pero ya es vergüenza ajena, vergüenza que no se pueda discutir realmente un lineamiento a seguir que nos de resultados al mediano y largo plazo. Porque al corto plazo seguimos apagando incendios y haciendo control de daños.
Se esmeran en tirarse la culpa unos a otros cuando ya estamos cansados de que se laven todos las manos, de que se hagan los mosquitas muertas, que se protejan sus fueros, que roben a todos y todas de maneras que son muy obvias.
Pareciera que no existen códigos, que no existe el mero hecho de obrar por el país.
Es que el patriotismo se perdió con los próceres, con San Martín, con Belgrano, con Güemes y los demás. Y se perdió porque dejamos que la política se volviera el trabajo donde se “salvan”.
Y vuelvo al principio, CERO son las propuestas realistas de TODOS los candidatos, porque ninguno ha hecho alguna…

Y sí, al final de todo, somo BOLUDOS.
