Te Whatsappeo tu Charla – Acerca de Espiar WhatsApp

Hace un tiempito corto, desde una fuente cercana me llegó la consulta acerca de cómo se podía hacer de una manera relativamente sencilla para espiar el WhatsApp de otra persona. Algo que en sí nunca me había planteado, y eso que admito que soy extremadamente chusma, pero como manejo cierta confianza con mi entorno cercano, ni mi celular ni el del ellos tiene clave, por lo que la forma en nuestro caso de “espiar” las conversaciones ajenas es simplemente tomar el celular y entrar al programa …

Pero bueno, entiendo que hay gente que por cierta desconfianza tengan bloqueados con 80 passwords cada parte de su teléfono celular o de cualquier dispositivo electrónico, y también entiendo que por lo general es esta misma gente la que necesita saber que es lo que escribe el otro, y, por ahí lo más importante, a quien.

Pero volvamos a la consulta inicial, mi primera sorpresa fue darme cuenta que no había pensado nunca en si existía un método para poder hacerlo, y mi segunda sorpresa fue darme cuenta que realmente no sabía si existía dicho método…

Como buen informático se me ocurrieron varias técnicas de sniffing y spoofing que no vienen al caso, pero como debía trasladar esto a una  persona con conocimientos básicos de informática, no podía ir por esa ruta.

El camino que tomé para tratar de resolverlo fue simplemente buscar en Google y copiar y pegar el primer enlace que aparecía, sin saber si funcionarían o no.

Hoy me tomé diez minutos (más de eso no amerita) y me puse a mirar que onda realmente con estos espías virtuales, y me encuentro con que existen cuatro paradigmas para resolverlo:

1- Por Spoofing de MAC

Empecemos por la más complicada, en este caso se trata de clonar la MAC de la placa Wi-Fi del celular a otro, engañando así a Whatsapp para que los mensajes lleguen duplicados a ambos teléfonos. Vamos a definir, la MAC es un identificador único de todas las placas de red, sean inalámbricas (como el Wi-Fi o Bluetooth) o alámbricas (con cable de red o de teléfono), es una dirección irrepetible que dice quien es. Clonarla significa copiarla y engañar al aparato espía para que publique que su dirección MAC es la misma que la del teléfono a espiar.

Problemas: Todo esto no es sencillo, en especial tratar de modificar nuestra MAC, y además precisamos tener acceso al dispositivo en cuestión de una manera u otra (ya sea física o mirando el tráfico de nuestra red) para poder obtener su MAC. No es imposible, pero es bastante difícil de hacer todo esto, lleva mucho tiempo y requiere de algunos conocimientos en específico de networking y algo de lectura.

2- Por WhatsApp Web

Quizás sea la forma más sencilla, es simplemente abrir WhatsApp Web con las credenciales del teléfono a espiar. Para hacer esto nos vamos a web.whatsapp.com y escaneamos el código QR que aparece allí. Luego el sitio se refrescará y veremos todas las conversaciones que se han estado realizando.

Problemas: necesitamos tener acceso nuevamente al celular personal del espiado para poder activar el QR… Igual, sigue siendo la más sencilla.

3- Por Archivos de Charlas Guardadas

No sería el caso para alguien que quiere espiar sin que el otro se entere, porque para hacer esto se necesita, más que otra cosa, disponibilidad de la terminal por un lapso de tiempo bastante largo. Acá hablamos de ingresar al teléfono mediante algún navegador de archivos, ir a la carpeta de logs de Whatsapp y copiar todas las charlas en crudo para poder verlas luego.

Problemas: otra vez, y para no perder la costumbre, necesitamos dicho teléfono, y en este caso necesitamos también que esté rooteado (tener permisos de root significa tener la capacidad de tocar cualquier archivo de android, cosa que por defecto viene denegada), saber dónde corno guarda Whatsapp las conversaciones y copiarlas todas… Nuevamente mucho laburo.

4- Por Aplicaciones de Terceros

Www.mspy.com, www.spyzie.com, thetruthspy.com, guestspy.com, xnspy.com y mxspy.com son algunas de las cientos de páginas que venden sus servicios de espía para hacer esto. Ahora, tengo que marcar que parecen geniales porque no sólo apuntan a WhatsApp, sino que sirven para  espiar al teléfono en su totalidad, se pueden ver los mensajes comunes, ver las llamadas, la localización, los contactos y hasta se puede encender el micrófono y la camara a distancia para oir y ver lo que está ocurriendo… Todo esto mediante una hermosa interfaz web a la cual el “atacante” puede acceder en todo momento y en todo lugar. Eso sí, todo esto es pago.

Problemas: para poder hacer algo de esto, estos sitios utilizan una pequeña app que debe ser instalada de antemano en el teléfono víctima, o sea, tenemos que tener acceso al mismo, tiempo para instalar la aplicación, y, por más que quede oculta, rogar que no se den cuenta de que un nuevo programa les está consumiendo procesamiento constante del equipo.

Que sacamos de conclusión de todo esto, no existe forma fácil de hacer esto, y además debemos en todos los casos disponer de la terminal por lo menos por un tiempo corto.

Todo se soluciona con un poco de honestidad y confianza, y a otra cosa mariposa (lástima el baldazo de agua fría que me llevé al ver el mercado inmenso de esto que existe, lo cual ejemplifica lo enferma que esta la sociedad que vivimos).

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