Hay Que Merendar un Sánguche de Salame

Nada de sándwiches, un sánguche, y si se puede, un “zambuche”  de salame, bien cargado con un poc de queso y porque no un poco de manteca en el pan.

Debo decir que uno de los pocos fiambres que me ha gustado desde que tengo uso de memoria es el salame, ese gustito picantito que tan bien acompaña al sabor dulzón de un buen pebete o un buen briosh, ha sabido acompañarme en tardes de mates mirando dibujos en la cocina de la casa de mis viejos, atardeceres de verano en la playa de la “escollera“, días de campamentos scouts, y hasta acompañar hoy en día a mi hijo en su merienda.

Y aunque a muchos este le parezca un poco grasa, cuantos de alta cocina lo incluyen el los tentempiés más variados y delicados que se puedan hacer.

Y con una cocucha…

El Salami (Salame) no es una salchicha específica. no es un embutido específico, sino que es un término genérico que describe cualquier tipo de producto envuelto carne (insaccati). Hay dos teorías sobre el origen del nombre “salami”. Según la fuente es el salumen medievales en latín, es decir, conjunto de cosas saladas. Según otros, pero son una minoría, el nombre tiene su origen en Salamina, un pueblo chipriota que fue destruido después de un terremoto en el año 450 aC.

Al igual que muchos otros productos de cerdo italianos, el Salami tiene una larga historia, incluso anterior a la antigua Roma. Durante siglos, estas variaciones regionales, así como las técnicas de preparación han creado varios tipos de estos embutidos. Cada tipo de Salami se hace diferente a cualquier otro; es por eso que es difícil de describir un método de producción en general. Sin embargo todos ellos son parte de la misma familia de salchichas de cerdo y pasar por las mismas etapas.

Se permite hasta con galletitas sandwich

Los Salami se diferencian por la finura de la carne molida y cada variedad tiene un tipo diferente de consistencia de la carne, así como una mezcla de especias diferentes. Sin embargo, todos los salami están hechos con carne de cerdo, y se han mezclado con una proporción de grasa de cerdo de alta calidad. Las especias y los aromas más usuales incluyen la sal, la pimienta, el ajo, el vino, la maza, el hinojo y, a veces canela. Algunas veces se utilizan conservantes, pero sólo en cantidades permitidas por las leyes de cada país sobre la pureza de los alimentos. Una vez que estas combinaciones de carne y las especias se mezclan, se envansan en tripa natural o sintética (para embutidos cocidos), y se añejan en oscuros sótanos frescos.

Donde quiera que los inmigrantes italianos fueron, también lo hicieron sus tradicionales salchichas. Entre los más populares están el salami Milano(de grano fino), el Felino (grano medio), el Ungherese (húngaro, de grano medio y ligeramente ahumado), y el Nápoli (de grano fino).

Por supuesto que a mi madre le gustaba ese que “parecía más durito“, o sea, que estaba más estacionado. Y la verdad a mi me  gusta en cualquier punto, mientras que sea un buen producto. Hace pocos días inclusive he comido un rico salame español, el cual está impregnado de un buen pimentón dulce, un espectáculo para el paladar.

Hasta versiones Gourmet

Me dió hambre, me voy a comer una picadita.

 

Deja un comentario