Tengo ganas de contarles que tal es jugar con un family noventero “recuperado” en estos días, con esos cartuchos múltiples chinos nuevos que se pueden adquirir por Mercado Libre o por AliExpress y páginas similares.
Noviembre del 2018 fue algo atípico para mí, por razones físicas y psíquicas que devengaron en situaciones cuasi-cómicas, pasé de estar con mucho miedo por una pequeña intervención quirúrgica que me hacían, a disfrutar de unos días de relax por una recuperación rápida. Todos con algunas pecas de lo que normalmente pasa en el medio ambiente que está sumergido cada uno de nosotros.

Para entretenerme en esos días, me autoimpuse como proyecto personal disfrutar de una clon de famicon argentino de marca EndingMan, una famosa Terminator negra, con joysticks reformulados a la imagen de los de la MegaDrive, y salida AV, un gran avance sobre la salida de antena o RF que se venía utilizando. Y en 60Hz, digamos que una hermosura salida de las entrañas del infierno de Crom.
Aclaración: esta consola me fue cedida por @pitu224 , bah, en realidad y para ser justos, por su pareja, ya que era de su pertenencia.
Volviendo a la historia, le sacudí parte del polvo que la cubría, enchufe cada cable donde correspondía, apreté el botón de encendido, y … nada de imagen. Me dije en mi sana vos interior que seguramente el problema era de “pastosidad”, de suciedad pegada en los contactos de los cartuchos o en alguna pieza interna, ya que la misma acusaba funcionar al encenderse su verdoso led indicativo de energía.
Dispuse entonces de un gran sector de la mesa principal, me atavié de diversos bártulos afines (destornilladores, pinzas, soldador, alcohol, servilletas, desengrasante, y un largo etc.) y me sumergí en la limpieza profunda.

Sacar tornillos, limpiar polvo, pelusa y pelos de gato, sopletear, pasar alcohol, limar contactos muy despacito, revisar electrónica, ver conexiones, volver a limpiar la placa, cerrar todo, reconectar. Y entonces sí, fue apretar on y gloriosamente aparecía la pantalla del cartucho Tetris II. Saltaba literalmente en una pata.
Lo siguiente fue probar por lo menos el Tetris, y bajar un poco el entusiasmo al sentir que los botones de los joysticks parecían cementados a las pequeñas placas internas, nuevamente desconectar, desarmar, limpiar, sumergir en alcohol, y algo muy importante, pintar con lápiz la parte inferior del conector de goma, para mejorar el contacto entre este y las pistas del circuito. Armar, enchufar, encender y ahora sí, delicia.
Me tiré en sillón y de a poco fui limpiando y probando cada uno de los cartuchos que tenía. Con los viejos no había problema, al ponerlos daban imagen a la primera, pero me dejé a lo ultimo un cartucho chino multi de 149 juegos en 1… Y este no andaba. Revisé todo y no veía nada malo, puteando con la chinada, angustiado de haber perdido plata no quería darme por vencido.

Y la solución fue sencilla, simplemente el cartucho no debía estar insertado hasta el fondo, ya que el área de contacto que tienen es muy corto, ahorrando impresión de la circuitería hasta en eso, por eso están los chinos en el primer mundo.
Dentro del paquete de juegos que venían con el family ya había un par de multijuegos, pero estos eran los clásicos tres o cuatro juegos repetidos 30 o 40 veces, dividios por fases, dificultad y hasta por pequeños cambios en algunos de los sprites. En el multi chino nuevo, los 149 juegos son distintos, y muchos son de los mejores del catálogo de la Nes, como los grandiosos Super Mario, Super Mario 2 y Super Mario 3, el Zelda, TMNT, TMNT 3, y un largo etc. Pegó el faltazo el Battletoads, si estuviera sería un cartucho perfecto.

Ahora la pequeña negra descansa debajo del televisor de la pieza matrimonial, siempre dispuesta a llevarnos a los 90’s.
Sigo siendo igual de malo jugando al Contra y sigo sin pasar la primera misión siquiera.

